(Visión Latina) - Desde la perspectiva de la Iglesia Católica, la reforma de inmigración es al final una cuestión humanitaria por que impacta los derechos humanos básicos y la dignidad de la persona humana. Por tanto, la Iglesia Católica pide que la reforma de inmigración consista de los siguientes puntos, entre otros:

Un programa de legalización que provea la oportunidad a los trabajadores migrantes y sus familias de obtener la residencia permanente.

Un nuevo programa de visas para trabajadores que proteja los derechos de labor de trabajadores estadounidenses al igual que trabajadores extranjeros y que provea la oportunidad de ganar la residencia permanente.

Reforma de la preferencia del sistema a familias para asegurar que las familias sean reunidas en un tiempo oportuno.

Restauración de las protecciones del debido proceso legal para inmigrantes.

Políticas que se dirijan a las causas raíces de la migración, tal como la falta de desarrollo sostenido en los países de los que vienen.

El Congreso también debe asegurar que provisiones sean incluidas para facilitar la implementación de cualquier propuesta en una manera eficiente y justa.

Cualquier programa de trabajadores debe tener niveles de salario y los beneficios dados a trabajadores domésticos en una industria. Pago de horas extras debe ser disponible. Beneficios tales como compensación al trabajador, seguro social, vivienda y cuidado de salud deben ser disponibles.

Los trabajadores deben disfrutar de las mismas protecciones de las leyes de labor de Estados Unidos, sin importar la industria, incluyendo el derecho a reparar sus quejas en la corte federal y un sistema transparente de arbitraje; condiciones de trabajo sanitarias y seguras. Los trabajadores deben tener el derecho de moverse a otro empleo y no estar amarrados a un empleador.

Los trabajadores deben poder estar unidos con su esposa e hijos en Estados Unidos durante la duración de su visa de trabajo. Y la esposa y los hijos deben ser elegibles para la residencia permanente al mismo tiempo que el trabajador en el programa.

Un mecanismo debe ser incluido para averiguar si los trabajadores estadounidenses son afectados negativamente por la contratación de trabajadores extranjeros.

Los trabajadores y sus familias deben tener el derecho a viajar por Estados Unidos, al igual que entre Estados Unidos y su país de origen, además de viajar de sitio de trabajo a sitio de trabajo, sin importar la ubicación, durante la duración de su visa. Y las visas deben ser renovables siempre y cuando los trabajadores cumplan con los requisitos del programa.

Recursos deben ser apropiados para asegurar el cumplimiento adecuado de las protecciones al trabajador en el programa. Los trabajadores deben tener el derecho a demandar en la corte federal por violación de sus derechos.